OLIVIA RODRIGO: Sobre enamorarse, romperse
y volver a encontrarse

¿Hay algo más cruel y doloroso que enamorarse justo cuando crees que por fin estás descubriendo quién eres?


Olivia Rodrigo parece haberse hecho la misma pregunta y, como resultado, nos entrega su tercer álbum: You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love. Una obra dividida en dos partes que recorre, a lo largo de 13 canciones, las distintas etapas de una relación.


Por un lado está A Girl So in Love, el lado A del álbum, donde Rodrigo captura la intensidad del enamoramiento en sus primeras fases. Canciones como “drop dead” funcionan como una verdadera carta de amor, retratando ese rush inicial en el que la fascinación por otra persona se vuelve casi una obsesión. Es el momento en que quieres saberlo todo sobre alguien y no te avergüenza admitir lo stalker que puedes llegar a ser para conocerle mejor.


Esa emoción evoluciona en “Honeybee”, una canción que muestra cómo, poco a poco, esa persona deja de ser un interés pasajero para convertirse en una pieza fundamental de tu vida. Rodrigo retrata con honestidad el momento en que alguien deja de formar parte de tu rutina para convertirse en parte de tu identidad y la vulnerabilidad que esto implica.


El lado B, You Seem Pretty Sad, marca el momento en que la fantasía comienza a romperse. La euforia del enamoramiento queda atrás para dar paso a preguntas incómodas, despedidas inevitables y la aceptación de que el amor no siempre es suficiente.


La transición comienza con “The Cure”, segundo sencillo del álbum y un título que parece un guiño a la legendaria banda británica liderada por Robert Smith, quien además participa en este álbum junto a Rodrigo en “what’s wrong with me”. A partir de aquí, el álbum abandona la idealización para explorar las grietas que aparecen cuando una relación empieza a desmoronarse.


Entre los momentos más catárticos se encuentra “less”, una canción que contiene una de las líneas más devastadoras del disco:
If loving me means letting go and wishing me the best / Then I guess I wish, I wish, I wish you loved me less.
Con ella, Rodrigo logra capturar una de las contradicciones más dolorosas del amor: entender que alguien puede actuar por tu bien y, aun así, partirte el corazón.


El cierre llega con “cigarette smoke”, una despedida melancólica que funciona como conclusión perfecta para este viaje emocional. Ya no se trata de intentar rescatar lo irreparable. La canción acepta una realidad y es que a veces resulta más sencillo extrañar a alguien que seguir luchando por una relación que ya no tiene hacia dónde crecer.


Más allá de hablar sobre el amor, You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love parece preguntarse qué pasa cuando una relación se vuelve parte de tu identidad. Porque perder a alguien no siempre significa sólo extrañar a una persona; a veces también implica despedirte de la versión de ti que existía a su lado.


A lo largo de 13 canciones, Olivia Rodrigo retrata todas las fases de una relación fallida de una forma honesta y cercana; y más que presentar el amor como una solución mágica y alejándose del discurso de que “el amor todo lo puede”, lo muestra como una experiencia capaz de transformarnos por completo, incluso cuando termina.


Y tal vez esa sea la pregunta que nos queda después de escuchar el álbum: ¿hay algo más cruel que enamorarte mientras todavía intentas descubrir quién eres? Chance sí. Tener que descubrirlo de nuevo cuando esa persona ya no está.